Síntomas de los quistes en los ovarios

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Sintomas de los quistes en los ovarios

A pesar de lo que muchas personas creen, no siempre se sienten los síntomas de los quistes en los ovarios, ya que, a menudo, los quistes son pequeños y benignos, y no producen dolor de ovario. Simplemente desaparecen sin que te des cuenta de que los has tenido, dicho proceso tarda normalmente entre cuatro y seis semanas. No obstante, si el quiste continúa creciendo, puede causar problemas, y, por consiguiente, los síntomas de los quistes en los ovarios se hacen evidentes. En este artículo, comentaremos algunos de los principales síntomas de los quistes en los ovarios. Antes de pasar a analizarlos, es importante comprender primero qué es un quiste y, particularmente, qué son los quistes de ovario.

Los quistes no son sino bolsas llenas de líquido que pueden crecer en cualquier parte del cuerpo. Varían en tamaño e, igualmente, se diferencian en el nivel de viscosidad de los líquidos que contienen, que puede ser desde muy acuoso, hasta sólido, es decir, un tumor. Los quistes de ovario son quistes que se desarrollan en el interior de los ovarios. Esto sucede cuando el folículo no libera el óvulo de forma apropiada o no reduce su tamaño después de liberarlo. La hinchazón de líquido resultante es lo que se conoce como quiste de ovario. Algunas mujeres sienten los síntomas de los quistes en los ovarios tan pronto como tienen un quiste, sin embargo, no es tan habitual.

Es importante tener cuenta que el mero hecho de sentir los síntomas de los quistes en los ovarios no es suficiente como para afirmar que tienes un quiste de ovario. Existen muchas otras afecciones cuyos síntomas son iguales o muy similares a los síntomas de los quistes en los ovarios, como, por ejemplo, la endometriosis, el embarazo ectópico, la enfermedad inflamatoria pélvica y el cáncer de ovario.

Una vez aclarado este hecho, podemos pasar a echar un vistazo a los síntomas de los quistes en los ovarios. Si tienes un quiste de ovario, es posible que, además del característico dolor de ovario, sientas todos o algunos de los siguientes síntomas:

  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Menstruaciones mayores o menores que de costumbre.
  • Dolor sordo en la pelvis, tanto constante como intermitente.
  • Dolor pélvico antes o durante la menstruación.
  • Molestias o dolor en la zona pelviana.
  • Necesidad más frecuente de ir al baño debido a la presión ejercida en los intestinos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Sensibilidad mamaria.

Por lo general, si sientes cualquiera de los síntomas de los quistes en los ovarios descritos anteriormente, o algún tipo de dolor de ovario, merece la pena que acudas al médico para recibir asesoramiento y someterte a algunas pruebas.

En ocasiones, algunas mujeres sienten síntomas de los quistes en los ovarios más dolorosos, como, por ejemplo, la rotura de un quiste de ovario. Esto puede provocar un dolor pelviano grave y repentino, además de fiebre y vómitos. Si sucede algo así, deberás buscar atención médica de inmediato. Siempre debes recordar que si no tratas los quistes desde que empieces a sentir los primeros síntomas de los quistes en los ovarios es posible que tengas que recurrir a la cirugía.

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¿Cómo eliminar los quistes de ovario?

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Como eliminar los quistes de ovario

Algunas mujeres necesitan eliminar los quistes de ovario, bolsas rellenas de líquido que, en ocasiones, se forman en el interior o en la superficie de los ovarios. De entre las opciones de tratamiento de los quistes en los ovarios, se debe recurrir a la extracción cuando estos causan dolor o sensación de presión, o en aquellos casos en que se sospecha que son cancerosos. Hay distintos tipos de quistes de ovario. Unos nueve de cada diez son benignos (no cancerosos), siendo, pues, poco comunes los quistes malignos (cancerosos). Deberás recurrir a la cirugía para eliminar los quistes de ovario si:

Si necesitas cirugía para eliminar los quistes de ovario, te darán cita con el cirujano que se encargará de practicar el procedimiento, así, podrás hablar con él sobre los cuidados necesarios. Es posible que tu tratamiento de los quistes en los ovarios varíe de lo que se comenta a continuación, ya que el procedimiento y los cuidados estarán diseñados de acuerdo a tus necesidades individuales.

Si los quistes no están causando ningún síntoma, es posible que tu cirujano sugiera una «espera en observación» durante un periodo de uno a dos meses antes de proceder a eliminar los quistes de ovario. Esto quiere decir que tu cirujano controlará cualquier posible cambio en el tamaño mediante ecografías y determinará si necesitas alguna otra prueba o tratamiento de los quistes en los ovarios. No obstante, la mayoría de los quistes desaparecen por sí mismos.

Tu ginecólogo (médico especializado en la salud del sistema reproductor femenino) te explicará cómo debes prepararte para la operación para eliminar los quistes de ovario. Por ejemplo, si eres fumadora, te pedirá que lo dejes, ya que aumenta el riesgo de infección en las heridas, lo cual a su vez ralentiza el proceso de recuperación.

Igualmente, te pedirá que acudas al procedimiento en ayunas. Esto quiere decir que no puedes comer ni beber, normalmente durante las seis horas previas a la operación. En cualquier caso, es importante que sigas las instrucciones de tu cirujano o anestesista.

Antes de acudir a la cirugía para eliminar los quistes de ovario, es posible que te recomienden llevar medias antiembólicas o de compresión para prevenir la formación de coágulos sanguíneos en las venas de las piernas. En ocasiones, además de vestir las medias, te inyectarán un medicamento anticoagulante llamado heparina.

Tu cirujano te comentará lo que pasará antes, durante y después del procedimiento para eliminar los quistes de ovario, así como cualquier dolor que puedas sentir. Esta es tu oportunidad para entender en qué consiste la cirugía, por ello, es conveniente que prepares las preguntas que deseas realizar acerca de los riesgos, los beneficios y las alternativas al procedimiento. De esta forma, podrás estar bien informada y lista para dar tu consentimiento, que, en ocasiones, deberás firmar en un formulario de autorización.

Normalmente, para eliminar los quistes de ovario, es preciso recurrir a un procedimiento laparoscópico (en el que se insertan instrumentos de tamaño reducido y una cámara telescópica a través de pequeños cortes practicados en el abdomen para llevar a cabo la operación). Lo más probable es que puedas irte a casa el mismo día de tu operación, o después de pasar una noche en el hospital. Los cortes practicados en tu piel para eliminar los quistes de ovario se cierran con suturas solubles.

En ciertos casos de escasa frecuencia, el cirujano puede necesitar convertir un procedimiento laparoscópico en una cirugía abierta (realizando un corte largo en tu abdomen para alcanzar los ovarios). Esto es necesario cuando se presentan dificultades técnicas durante la operación para eliminar los quistes de ovario o cuando se descubre algo no visto hasta ese momento, como, por ejemplo, que el quiste es maligno. Es estos casos, deberás permanecer al menos una noche en el hospital.

El tipo de operación recomendada por tu cirujano dependerá de una serie de factores. En tu caso, la forma de eliminar los quistes de ovario variará en función del tipo y tamaño del quiste, de la gravedad de los síntomas y de tu edad y estado de salud.

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¿Qué es el tumor de ovario?

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que es el tumor de ovario

Para poder comprender qué es un tumor de ovario, es preciso saber primero qué es un ovario y qué funciones tiene. Las mujeres tienen dos ovarios, estos órganos se encuentran en la zona pélvica, por encima del útero y a ambos lados del mismo. Los ovarios, de tamaño similar al de un albaricoque, están conectados a la matriz mediante las trompas de Falopio. Estos órganos del sistema reproductor femenino tienen dos funciones principales: la primera es producir estrógenos y progesterona, las hormonas responsables del desarrollo de las característica que distinguen al sexo femenino del masculino; su segunda función consiste en regular las menstruaciones de la mujer y el desarrollo de un óvulo al mes durante la edad fértil.

En los ovarios también pueden aparecer tumores, al igual que sucede en otras partes del cuerpo. Si el tumor de ovario no es canceroso, se le llama benigno. De lo contrario, si es canceroso, se le llama maligno. Por consiguiente, el tumor de ovario puede ser de dos clases: maligno o benigno; normalmente, no es posible determinar a qué clase pertenece hasta que se ha extraído, a menos que el tumor de ovario se haya extendido a otras partes del cuerpo. Los tumores de ovario pueden ser a su vez de tres tipos:

  • Tumor de ovario epitelial: comienza en las células de la superficie de los ovarios. Es el tipo de tumor de ovario que aparece con mayor frecuencia.
  • Tumor de ovario germinal: comienza en las células que producen los óvulos. Pueden ser benignos o malignos. La mayoría son benignos.
  • Tumor de ovario estromal: se origina en las células que producen las hormonas femeninas.

Alrededor del 85% de los tumores de ovario comienzan en las células que cubren la parte exterior de los ovarios, si bien también pueden aparecer en las células productoras de ovarios (células germinales) o, con escasa frecuencia, en el tejido que produce estrógenos y progesterona, y que mantiene unidos los ovarios. El tumor de ovario benigno no se extiende; sin embargo, los tumores de ovario cancerosos sí se pueden extender si no se tratan a tiempo. Primero se extienden a los tejidos que rodean los ovarios y, más adelante, al útero, la vejiga, el recto y el revestimiento interno del abdomen. Finalmente, las células cancerosas alcanzan los ganglios linfáticos y se extienden a través de todo el cuerpo, invadiendo y dañando otros órganos, como, por ejemplo, los pulmones.

Los principales factores de riesgo del cáncer de ovario son una edad avanzada (el tumor de ovario es poco frecuente antes de los 45 y la mayoría aparece entre los 65 y los 74) y un historial familiar de cáncer de mama o de ovario. No obstante, menos del 10% de los tumores de ovario están relacionados con el historial familiar. Otros aspectos que pueden aumentar el riesgo de sufrir cáncer de ovario son el consumo de fármacos para la fertilidad, la terapia de reemplazo hormonal y el no haber tenido hijos. Por otro lado, hay otros aspectos que pueden reducir el riesgo de la aparición de un tumor de ovario, entre ellos: la ligadura de trompas, el consumo de anticonceptivos orales, tener hijos y la lactancia.

Es difícil detectar un tumor de ovario maligno a tiempo, solo alrededor del 25% de los cánceres de ovario se detectan en la etapa en que son fáciles de tratar, antes de que se hayan extendido más allá de los ovarios. Los síntomas del cáncer de ovario son poco perceptibles y no específicos. Algunos de los síntomas del tumor de ovario son: hinchazón y dolor abdominal, indigestión, cambios en la orina y en el funcionamiento de los intestinos, sensación de presión en la pelvis, cambios en el peso y hemorragia vaginal. Debido a que existen muchas afecciones no cancerosas que también pueden causar estos síntomas, es importante que consultes a tu médico para determinar si se trata de un tumor de ovario.

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¿Existe una solución natural a los quistes de ovario?

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En primer lugar, debemos echar un vistazo a los síntomas de los quistes de ovario. ¿Existe alguno? La respuesta es sencilla: no siempre. Algunas mujeres desarrollan quistes de ovario y no presentan ningún síntoma en absoluto. Otras perciben cambios en sus ciclos menstruales que indican posibles problemas. Aun así, otras sienten dolor en el ovario y otros síntomas de los quistes en los ovarios, como los que se detallan a continuación:

·         Menstruación irregular

·         Dolor en el ovario, dolor sordo o calambres en el abdomen

·         Dolor durante el coito

·         Metrorragia

·         Hinchazón en el abdomen

Por tanto, ¿cuáles son tus opciones? Si notas cualquiera de los síntomas listados anteriormente, es posible que tengas quistes de ovario y, por ello, es importante que hagas una visita a tu médico. Normalmente, tu médico realizará una serie de procedimientos de diagnóstico.

Antes de acudir a las soluciones naturales para los quistes de ovario, es esencial que recibas un diagnóstico adecuado. Necesitas saber qué tipo de quistes de ovario tienes, así como su tamaño. No todos los problemas de salud se pueden solucionar con remedios naturales, y si tienes quistes de ovario potencialmente cancerosos, o si te están causando problemas graves en la zona pélvica, es adecuado seguir un asesoramiento convencional hasta que el problema esté bajo control. Igualmente, debes considerar detenidamente el asesoramiento médico que recibes.

Es probable que descubras que has tenido quistes de ovario desde hace años y, sin embargo, no has notado los típicos síntomas de los quistes en los ovarios. En estos casos, suele ser recomendable dejar las cosas como están, especialmente si te han confirmado que tus quistes de ovario no son malignos. Si, en cualquier momento, no estás contenta, bien con el diagnóstico, bien con el tratamiento que te han propuesto, acude a otro médico, siempre está bien escuchar una segunda opinión. Desgraciadamente, uno de los tratamientos quirúrgicos que más se recomiendan para los quistes de ovario es la histerectomía o extracción de los ovarios, no obstante, en la mayor parte de los casos este enfoque es innecesario.

El tratamiento natural tiene como objetivo la prevención. Los quistes de ovario funcionales pueden desaparecer por sí mismos, o es posible que te hayan aconsejado una aspiración. En cualquier caso, el objetivo es prevenir la aparición de más quistes de ovario. Está claro, cuando aparecen quistes funcionales, algo no funciona en tu ciclo menstrual o en tus hormonas. Bien un óvulo no ha sido liberado y el folículo se ha llenado de fluido, bien el óvulo ha sido liberado y el quiste se ha formado posteriormente. Sea como sea, necesitarás recuperar el equilibrio hormonal para evitar que aparezcan más quistes de ovario. Ciertas hierbas y dietas pueden ayudarte a conseguirlo. Además, tendrás que esforzarte por mejorar la salud de tu hígado, así, expulsarás adecuadamente cualquier exceso de hormonas. Igualmente, debes estar siempre alerta ante los síntomas de los quistes en los ovarios.

Si han tenido que extraerte quistes de ovario anómalos, también necesitarás prevenir que se repitan. El problema subyacente de los quistes de ovario no solo es el desequilibrio hormonal, sino también el crecimiento anómalo de las células. Para evitar esto es conveniente asegurarse de que tu sistema inmunológico funciona correctamente, de modo que las células anómalas puedan ser destruidas. También deberás mejorar el funcionamiento del hígado, ya que es muy importante a la hora de destruir células anómalas y sustancias extrañas antes de que alcancen la corriente sanguínea.

En general, para prevenir los quistes de ovario, deberás cuidar de tu salud al máximo para que tu cuerpo pueda funcionar adecuadamente.

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Diagnóstico del quiste de ovario

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diagnostico del quiste de ovario

Los médicos suelen realizar los test siguientes para determinar si una mujer tiene un quiste de ovario o, si se sabe que la mujer lo tiene, para averiguar de qué tipo de quiste se trata:
Ecografía endovaginal: Este tipo de estudio imagenológico es una variante especial de la ecografía desarrollada para examinar los órganos pélvicos y es el mejor análisis para diagnosticar un quiste de ovario y otras enfermedades de los ovarios. Un quiste de ovario se puede diagnosticar en función de su apariencia en la ecografía.

La ecografía endovaginal es un procedimiento indoloro que se asemeja a un examen pelviano. Se coloca en la vagina una sonda, y el especialista la emplea para estudiar el útero y los ovarios.

Este tipo de ecografía consigue una imagen mejor que la de un escaneado realizado a través de la pared abdominal, ya que la sonda se puede colocar más cerca de los ovarios.

Mediante el uso de la ecografía endovaginal, la estructura del quiste de ovario se puede categorizar como simple (rellena de líquido), compleja (zonas líquidas mezcladas con zonas sólidas) o completamente sólida (sin fluidos).

Otros estudios imagenológicos: La tomografía computerizada ayuda a valorar la extensión de las enfermedades de los ovarios. La imagen por resonancia magnética también se puede usar para clarificar los resultados de una ecografía del quiste de ovario.

Cirugía laparoscópica: En este procedimiento, el cirujano practica unas pequeñas incisiones a través de las cuales puede introducir un instrumento delgado (laparoscopio) en el abdomen. El cirujano identifica el quiste de ovario a través del laparoscopio y, si es necesario, puede extraer el quiste o realizar una biopsia del mismo.

Análisis de suero CA-125: Este análisis de sangre comprueba la existencia de una sustancia llamada CA-125, que está asociada con el cáncer de ovarios (CA son las siglas en inglés de antígeno del cáncer). Este análisis se usa para estudiar la posibilidad de cáncer ovárico epitelial, ayudando, pues, a dilucidar si una masa ovárica es cancerosa o inocua. No obstante, en ocasiones, ciertas enfermedades de los ovarios benignas, como, por ejemplo, la endometriosis o los fibromas uterinos, pueden provocar un aumento en los niveles de CA-125 en sangre, por esta razón, este análisis no permite determinar claramente el diagnóstico del cáncer de ovario.

Niveles de hormonas: En el diagnóstico del quiste de ovario, un análisis de sangre para comprobar los niveles de LH, FSH (hormona foliculoestimulante), estradiol y testosterona puede determinar la existencia de problemas potenciales en relación con dichos niveles de hormonas.

Test de embarazo: Se debe tener en cuenta que, al igual que sucede con otras enfermedades de los ovarios, el tratamiento del quiste de ovario es diferente para las mujeres embarazadas. Es necesario determinar si se trata de un embarazo ectópico (fuera de la matriz), ya que ciertos síntomas de dicho tipo de embarazo son similares a los del quiste de ovario.

Culdocentesis: En este análisis, realizado igualmente para diagnosticar el quiste de ovario, es preciso tomar una muestra del fluido de la pelvis con una jeringa insertada a través de la pared vaginal, tras el cuello uterino.

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Causas de los quistes en los ovarios

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quistes en los ovarios

Los quistes en los ovarios son bolsas que contienen líquido en su interior, como las ampollas, y que se desarrollan comúnmente en las mujeres durante su edad fértil. Se forman en los ovarios, unos órganos de tamaño similar al de una almendra que se encuentran a ambos lados del útero. Conviene tener en cuenta que la mayor parte de los quistes en los ovarios son inocuos y no es necesario ningún tipo de tratamiento para hacerlos desaparecer.

El funcionamiento normal de los ovarios consiste en producir un óvulo al mes. Durante el proceso de ovulación, dentro del ovario se forma un folículo: una estructura similar a un quiste. Cuando el óvulo es liberado durante la ovulación, se produce una ruptura en el folículo maduro. A partir del folículo vacío se desarrolla un corpus luteum que, en caso de no haber fecundación, se disuelve.

Son numerosas las razones por las que aparecen quistes en los ovarios. El tipo más común es el quiste folicular, que resulta del crecimiento del folículo. El folículo es la bolsa rellena de fluido que contiene un óvulo. Los quistes en los ovarios de tipo folicular se desarrollan cuando el folículo alcanza un tamaño superior al normal durante el ciclo menstrual y no se abre para liberar el óvulo. Normalmente, los quistes foliculares se deshacen espontáneamente en cuestión de días o meses. Los quistes pueden contener sangre —quistes hemorrágicos— debido a una lesión o a un escape de los vasos sanguíneos a la bolsa del óvulo.

Otro tipo de quistes en los ovarios que está relacionado con el ciclo menstrual es el quiste lúteo. El corpus luteum es una parte del tejido del interior del ovario que aparece tras la liberación del óvulo del folículo. Si el embarazo no tiene lugar, el corpus luteum normalmente se rompe y desaparece. No obstante, se puede llenar de fluidos o de sangre y permanecer como un quiste, produciendo un dolor de ovario. Por lo general, estos quistes en los ovarios se encuentra solamente en un lado y no produce síntomas.

Los quistes funcionales son quistes normales que a menudo se contraen y desaparecen en un periodo de dos a tres ciclos menstruales. Debido a que este tipo de quistes en los ovarios se forma durante la ovulación, raramente afecta a las mujeres menopáusicas, ya que han dejado de producir óvulos.

Ocasionalmente, los tejidos ováricos se desarrollan de forma anómala y producen otro tipo de tejidos corporales como, por ejemplo, pelo o dientes. Los quistes en los ovarios que contienen estos tejidos anómalos se denominan teratomas quísticos o quistes dermoides.

La endometriosis es una afección en que las células que normalmente crecen dentro de la matriz comienzan a crecer en el exterior del útero, siendo el ovario un lugar común para la endometriosis. Cuando la endometriosis se produce en el ovario, la zona de tejido endometrial puede crecer y sangrar con el tiempo, formando quistes en los ovarios de color pardo que en ocasiones se conocen por el nombre de quistes de chocolate o endometriomas.

Los tumores benignos y malignos también pueden contener quistes de ovario. Además, la afección conocida como síndrome ovárico poliquístico (SOPQ) se caracteriza por la presencia de múltiples quistes en ambos ovarios. El SOPQ está relacionado con una serie de problemas hormonales y es la causa más común de la infertilidad en las mujeres.

Las infecciones de los órganos pélvicos pueden incluir los ovarios y las trompas de Falopio. En casos graves, se pueden producir espacios quísticos rodeados de pus en las zonas cercanas a los ovarios o las trompas.

Concluye así este repaso a las causas más comunes de los quistes en los ovarios, una de las principales razones del dolor de ovario.

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Causas del dolor en los ovarios

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Son muchas las causas del dolor en los ovarios, si bien, conviene recordar que en la zona pélvica, además de los ovarios, también se encuentran otros órganos como, por ejemplo, los intestinos. En repetidas ocasiones, se confunde el estreñimiento con el dolor en los ovarios, por ello, siempre es importante diagnosticar adecuadamente los síntomas del dolor y conocer a fondo las posibles causas de esta afección en los ovarios. Pasemos, pues, a analizar las causas del dolor en los ovarios:

Quiste en el ovario

Los quistes son bolsas, rellenas de fluidos, que, en ocasiones, se forman en el útero, produciendo dolor en los ovarios. Son muy comunes entre las mujeres, en especial durante la edad fértil. A menudo, aparecen durante el proceso de ovulación. Puede ocurrir cuando el óvulo aún no ha sido liberado, o cuando la bolsa o folículo que contiene el óvulo no se disuelve una vez liberado el óvulo. Normalmente, el quiste en el ovario no provoca ningún síntoma. No obstante, puede causar un dolor sordo o agudo si se retuerce, se rompe o aumenta su tamaño. A menudo, desaparecen sin necesidad de tratamiento, pero, en ocasiones, es preciso recurrir a la cirugía.

Tumores de ovario

Los tumores también se pueden formar en los ovarios, tal y como se desarrollan en otras partes del cuerpo. Pueden ser no cancerosos (benignos) o cancerosos (malignos) y, en ambos casos, provocan dolor en los ovarios.

Endometriosis

Todos los meses, el revestimiento interno del útero se forma con el fin de prepararse para albergar y nutrir a un feto en crecimiento. Cuando un óvulo no resulta fertilizado, ese revestimiento interno se desprende y se libera del cuerpo mediante la menstruación. En algunas mujeres, tejidos similares al del revestimiento interno de la matriz se desarrollan en otras partes del organismo, incluidas las zonas circundantes a los ovarios. Este tejido se hincha y sangra todos los meses. Sin embargo, como no se puede desprender y expulsar, forma un tejido cicatricial y puede provocar el indeseado dolor en los ovarios.

Enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección en los ovarios, el útero o las trompas de Falopio. En la mayoría de los casos, aparece como consecuencia de una enfermedad de transmisión sexual como la gonorrea o la clamidia. Es una de las causas más comunes del dolor en los ovarios.

Síndrome de ovario remanente

La cirugía practicada para extraer el útero y los ovarios se conoce como histerectomía u ooforectomía. En casos muy poco comunes, una pequeña parte del ovario puede quedar dentro de forma fortuita. Este remanente puede crecer y desarrollar un quiste en el ovario que produce, por tanto, una sensación similar al dolor en los ovarios.

Síndrome del intestino irritable

Esta es una de las causas que con mayor frecuencia se confunde con el dolor en los ovarios. Se trata, sin embargo, de un dolor provocado por el trastorno de las funciones del intestino. Un diagnóstico apropiado determinará si el dolor en los ovarios se debe a esta razón, o bien a otras causas como un quiste en el ovario, o tumores de ovario.

En cualquier caso, cuando el dolor persiste, es conveniente que consultes a tu médico para analizar adecuadamente tu caso. Igualmente, si notas cualquier hemorragia o sangrado inesperado, acude inmediatamente a tu médico o, si el dolor en los ovarios es muy intenso, a la sala de urgencias más cercana.

El primer paso después de estudiar a fondo los síntomas es una exploración y, posiblemente, una ecografía para descartar la existencia de un quiste en el ovario. Si el dolor en los ovarios continúa, lo más seguro es que te envíen a un ginecólogo para que realice un análisis más minucioso.

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Anatomía y tipos de quistes en los ovarios

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Tipos de quistes ováricos

Cuando hablamos de quistes en los ovarios, y de los quistes en general, nos referimos a unas bolsas rellenas de fluidos que pueden crecer en cualquier parte del cuerpo; pueden alcanzar distintos tamaños y su contenido varía de unos a otros; algunos quistes son sólidos y reciben el nombre de tumores, es decir, quistes patológicos, lo cual no quiere decir que sean cancerosos, ya que ‘tumor’ es el nombre médico que se le da a una hinchazón.

Los quistes en los ovarios son bolsas de tejido que se forman dentro de los ovarios. Son muy comunes, normalmente indoloros, y a menudo desaparecen sin tratamiento. Los quistes ováricos pueden afectar a mujeres de cualquier edad. La mayoría de los quistes en los ovarios son pequeños, benignos y no producen síntomas. No obstante, algunos pueden alcanzar un gran tamaño y causar problemas, como, por ejemplo, dolor en el ovario e hinchazón en el abdomen y en la zona pélvica. Se distinguen dos tipos principales de quistes en los ovarios: funcionales y patológicos.

Los quistes ováricos funcionales son los más comunes. Son quistes inofensivos que tienen una vida corta y se forman como parte del ciclo menstrual. Dentro de los quistes en el ovario de tipo funcional tenemos otros dos tipos: quistes foliculares y quistes lúteos.

Los quistes foliculares son los quistes en los ovarios más comunes. Los ovarios forman parte del sistema reproductor femenino y liberan un óvulo todos los meses. El óvulo se desplaza hasta el útero, ya que es allí donde puede ser fertilizado por el esperma masculino. Todos los óvulos se forman en una estructura diminuta que se encuentra en el interior del ovario y que se denomina folículo. Los folículos contienen un fluido —que sirve de protección al óvulo durante su crecimiento— y se revientan una vez liberado el óvulo. En ocasiones, el folículo no libera al óvulo, o no derrama su fluido, ni se contrae, una vez liberado el óvulo. Cuando esto sucede, el folículo puede aumentar su tamaño a medida que se hincha con el fluido. Esto se acaba convirtiendo en un quiste de ovario de tipo folicular. Normalmente, tan solo un quiste aparece al mismo tiempo. Por lo general, estos quistes en los ovarios desaparecen al cabo de unas semanas sin necesidad de tratamiento.

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Los quistes lúteos son menos comunes. Este tipo de quistes en los ovarios aparecen cuando el tejido que queda tras la liberación del óvulo, es decir, el corpus luteum, se llena de sangre. Los quistes lúteos suelen desaparecer por sí solos en un periodo de unos pocos meses, si bien, en ocasiones, se puede producir una ruptura o división que causa una hemorragia interna y un repentino dolor en el ovario.

Quiste de ovario de tipo patológico. Se trata de hinchazones o abultamientos que se producen en los ovarios y que pueden ser benignos (inofensivos) o malignos (cancerosos). Este tipo de quistes en los ovarios se divide a su vez en dos tipos: en las mujeres menores de treinta años, el tipo que quiste patológico más común es el quiste dermoide. Sin embargo, para las mujeres mayores de cuarenta, un tumor denominado cistoadenoma es el tipo más común de quiste patológico.

Los quistes dermoides —también conocidos como teratomas quísticos maduros— pueden contener tejidos diversos, como, por ejemplo, pelo, piel o dientes, ya que se forman a partir de células que crean óvulos. En algunos casos, es necesario recurrir a la cirugía para extraer esta clase de quistes en los ovarios.

Los cistoadenomas son un tipo de quistes en los ovarios que se desarrollan a partir de las células que recubren la parte exterior de los ovarios. Asimismo, se distinguen distintos tipos. Algunos contienen un líquido acuoso, mientras que otros están rellenos de una sustancia más densa y mucosa. A menudo, los cistoadenomas están unidos al ovario mediante un tallo, en lugar de crecer dentro del ovario en sí, lo cual implica que pueden alcanzar un tamaño más grande. Generalmente, estos quistes en los ovarios no son cancerosos, si bien deben ser extraídos quirúrgicamente.

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¿Qué es el dolor de ovarios?

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Prácticamente todas las mujeres sufren dolor de ovarios en algún momento de sus vidas, sin embargo, son muchas las personas que desconocen las principales características de esta afección, así como las causas del dolor de ovarios.

Los ovarios son una parte importante del sistema reproductor femenino, ya que se encargan de la producción de óvulos; son análogos a los testículos de los hombres, ya que ambos son glándulas endocrinas. Los ovarios se encuentran en la pared lateral de la pelvis, en una región conocida por el nombre de fosa ovárica, y desempeñan dos funciones: liberan un óvulo al mes para que pueda ser fertilizado y, al mismo tiempo, producen las hormonas que desarrollan el revestimiento interno del útero o matriz, preparándolo, pues, para la recepción de un óvulo fertilizado.

El dolor de ovarios se asocia en muchas ocasiones con los calambres menstruales, además, hay una serie de afecciones que pueden provocar el dolor de ovarios, desde quistes a tumores. Si sientes dolor de ovarios, lo más probable es que dicho dolor sea más perceptible en la zona pelviana, es decir, bajo el ombligo. Si tienes cualquier dolor pélvico, es importante que visites a tu médico de familia o a tu ginecólogo para que lo eche un vistazo y te comente las causas del dolor de ovarios, ya que son varias las enfermedades o afecciones que causan este dolor.

El dolor de ovarios puede ser agudo o crónico: el dolor ovárico agudo aparece rápidamente —en unas horas— y desaparece igualmente en un corto periodo; por el contrario, el crónico normalmente comienza de forma gradual y dura varios meses.

El dolor de ovarios puede ser continuo, o bien puede aparecer y desaparecer; en ocasiones, puede empeorar con ciertas actividades, como, por ejemplo, el ejercicio y la micción. En algunas mujeres puede ser tan suave que apenas se nota; no obstante, en otras personas el dolor de ovarios puede ser tan grave que interfiere con las actividades cotidianas.

Los métodos que tu médico de familia usa para diagnosticar el dolor ovárico varían en función de las causas del dolor de ovarios que parezcan más evidentes. Tu médico de familia analizará tu historial médico, realizará una exploración física y te hará una serie de preguntas sobre el dolor que sientes. Se muestran a continuación algunas de las preguntas más comunes que los especialistas realizan durante el diagnóstico:

    ¿Dónde siente el dolor?

    ¿Cuándo comenzó a sentir el dolor?

    ¿Con qué frecuencia siente el dolor?

    ¿Qué tipo de dolor siente: moderado, agudo, punzante?

    ¿Ha notado si ciertas actividades como, por ejemplo, el coito, mejoran o empeoran el dolor?

    ¿Cómo afecta el dolor a sus actividades cotidianas?

El dolor de ovarios, un hecho tan natural como doloroso en la vida de una mujer, puede convertirse, sin duda alguna, en una afección verdaderamente molesta; puede hacer que decidas buscar un tratamiento por tu cuenta, habiendo una gran variedad de alternativas naturales en el mercado.

En cualquier caso, tal y como sucede con cualquier enfermedad o afección, no dudes en consultar a tu médico si tu situación empeora o notas un aumento en los niveles de dolor. Las pruebas que se realizan durante el diagnóstico, como, verbigracia, las ecografías, te pueden ayudar a identificar las causas del dolor de ovarios.

 

 

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